miércoles, 9 de julio de 2008

Tus labios...

Porque con ellos me haces sentir
lo que las palabras no pueden definir...
Mi corazón vibra con el
solo hecho de tenerlos cerca...
Tan cerca de mi...
Están ahí un instante de
los mios...
La ansiedad me consume,
por tenerlos unidos e
inseparables a los mios...
No tardes mas, no lo hagas
ni un segundo, que ellos
son como ese dulce sabor
que deceo que se quede en mi..
El amor que siento por ti
es parte de ese dulce que escurre
por tus labios, es lo que
provoca quererque siempre
estén cerca de mi...

La nube conversa con un ave...

Esta sensación esta dentro de mi
se debe solo a los nervios y ansiedad por saber de ti...
Como estas hoy?
Que a pasado en tu día?
Sigues admirando las estrellas?
Hay una revolución aquí dentro
que se plasman con rayos y truenos
donde son el resultado de todo este sentir...
Cuanta cosa quisiera saber de ti,
tengo a la mano la mejor manera
para poder escucharte cantar pero no me atrevo,
me conformo con tener cantos de ti...
Y mucha tranquilidad y alegría me da el saber
que tus cantos son favorable y sigues de lo mejor...
Hoy me pregunto si aun vuelas de noche?...
y a cuantos llevas ya en tu jaula de los sueños?.
Estamos en el mismo cielo
y en ocasiones hasta has volado frente de mi...
Pero esta el viento con su enorme fuerza que te
arrolla a un lugar estable, en tu nido que tienes
en ese árbol de la vida...
Pero no dudes que vengan
mas tormentas donde
otras nubes toparan contigo.
Mas hoy hay seguridad que se pondrá el viento
a mi favor y podrás volar de nuevo entre
mis colores y delicadeza...

Insomnio llevas por nombre.

Enorme es tu poder,
atacas por doquier...
Logrando con tu inmensidad
mis ideas aterrizar,
en un plano paralelo
a mis emociones,
con plena seguridad
que todas serán realidad.
Me prometes tranquilidad...
con el silencio de la noche
de fondo
asemejas tu entorno...
A mí mente, pues es tu
fuente de vida y de ahí te
sostienes.
Insomnio llevas por nombre...
Eres el único que tal vez
lo logre...
La frustación y desesperación
por haberte conocido y que
no quieras alejarte...
o bien tranquilidad y
frescura, convirtiéndola en
prolongadas horas de paz.